¡Creadores de sonrisas!

Es un sistema de alineación dentaria que, ante la enorme demanda estética de hoy, ofrece una solución no visible, gracias a la tecnología 3D”, define la odontóloga Gabriela Basílico. Para ella, se trata de una técnica innovadora y renovadora, una alternativa para personas que nunca hubieran accedido a probarse los brackets.

Todo tratamiento comienza con una visita del paciente a su ortodoncista.

Sin ese primer paso, nada de lo que sigue es posible. Luego, el especialista le toma o pide radiografías y ofrece su diagnóstico. Es entonces cuando se determina si KeepSmiling es apropiado para el caso, y, si la conclusión es afirmativa, se toman impresiones y se arma el plan de tratamiento. Una vez finalizados estos pasos, el ortodoncista le envía a KeepSmiling la información del paciente y especificaciones precisas sobre cómo se deben mover los dientes. A continuación, KeepSmiling procesa los datos recibidos y devuelve una película que visualiza, a través de imágenes tridimensionales, la evolución del tratamiento de principio a fin.

Si el ortodoncista está de acuerdo, se prosigue a imprimir los modelos.

"Cada uno de los movimientos hacia la posición ideal es un modelo en 3D, y sobre ese modelo, se construye el alineador", explica Basílico. "Por eso se dice que cada alineador trae una posición nueva, y a las tres semanas se desecha y se cambia". Gabriela Basílico – Odontóloga Keepsmiling

Es decir, el paciente no recibe un sólo alineador, sino un set con varios alineadores. Cada uno mueve los dientes hasta determinado punto y, luego de tres semanas, se descarta y se aplica el próximo en la sucesión. "Si el ortodoncista quiere que tal diente sea rotado tantos grados más, se modifica el modelo hasta que diga: 'Esto es exactamente lo que yo quiero'. Y ahí se mandan a hacer los alineadores, y una vez que se envían, continúa el ortodoncista trabajando junto con su paciente".

Nada de esto sería posible sin los avances tecnológicos que acontecieron en las últimas décadas. Con la posibilidad de visualizar el tratamiento en 3D, se puede organizar la ortodoncia de otra manera. No sólo se modifica la forma de trabajar del especialista, sino también su comunicación con el paciente.

La película que el ortodoncista recibe de KeepSmiling, sobre la cual se resuelve si seguir o no con el tratamiento, puede ser vista tanto por el doctor como por el paciente.

“Una vez aprobado el plan de tratamiento, se sabe cuánto tiempo va a llevar”, indica Basílico. “El paciente ve la misma película que aprobó su odontólogo. Tiene un código de acceso, ingresa, y chequea: ‘Pasaron tres semanas, mi boca va a estar así; en tal fecha, mi boca va a estar así; me caso en noviembre, para noviembre voy a estar así’. Obviamente, dentro de márgenes de fisiología esperables”, clarifica.

De esta manera, el paciente puede estar al tanto del progreso de su tratamiento y entender exactamente qué pasos y qué procesos fueron pautados por su ortodoncista.